lunes, 28 de septiembre de 2015

¿POR QUÉ HUESCA NO TIENE ESTATUTOS PROPIOS?


Para publicar uno de los primeros posts de Nueva Enfermería elaboramos un cuadro con los enlaces a las webs, las Juntas de Gobierno y los Estatutos de los Colegios Provinciales. Durante la investigación llevada a cabo topamos con una sorpresa: no todo estaba disponible fácilmente.

Tras la primera edición de dicho cuadro (incompleto por el motivo anterior), solicitamos colaboración y, gracias a la  ayuda de alguna compañera sensible al tema, conseguimos rellenar varios huecos... y aún así, seguían sin aparecer ciertos datos.

Como somos testarudos, decidimos seguir intentándolo y preguntar directamente a colegiadas de las provincias afectadas.

El destino hizo que comenzáramos nuestra investigación sobre el terreno por Huesca, de la cual no aparecían los estatutos. Consultamos a media docena de enfermeras oscenses y ninguna conocía la fecha de publicación de la normativa de su corporación en el boletín oficial. Una de ellas fue personalmente a preguntar a la sede y... ¡CARAMBA!, claro que no los íbamos a encontrar..., NO EXISTEN.

Sí, sí, leéis bien.

En HUESCA, NO TIENEN ESTATUTOS PROPIOS. Su justificación fue que se rigen por los Estatutos Generales que, en su día, redactó el CGE. Explicación un tanto absurda, puesto que en su artículo 1 los Estatutos Generales dicen que “los colegios elaborarán sus propios Estatutos particulares (...) Una vez aprobados, dichos Estatutos particulares se notificarán al Consejo General”.

Parece ser que ni la actual junta ni ninguna de las anteriores han sentido nunca el impulso de redactarlos. Y que en el Consejo General, por su parte, nadie se ha extrañado de que el COE de Huesca lleve 14 años incumpliendo los Estatutos Generales.

Evidentemente, presentamos una solicitud preguntando por esta cuestión y, ya de paso, por otra no menos escabrosa... ¿por qué no se convocaron elecciones a la Junta de Gobierno cuando hubiera correspondido?. Se debería haber iniciado un nuevo proceso electoral en junio de 2014, pero nadie del lugar lo recuerda y en la red no aparecen ni convocatoria, ni proclamación de candidatos, ni noticias al respecto.

Como podéis observar en las imágenes adjuntas, el escrito fue registrado el pasado día 18, hace más de una semana, y el Colegio de Huesca sigue sin responder a las cuestiones planteadas. Así que continuamos sin saber por qué Huesca no tiene Estatutos propios ni proceso electoral a la vista.

¿Conseguirá Nueva Enfermería resolver estas incógnitas?

Queremos agradecer especialmente a la compañera que se ha ofrecido a registrar el escrito, su inestimable colaboración. Porque Nueva Enfermería es ella, nosotros y TÚ que nos lees, que te revuelves al hacerlo y que más rápido o más despacio vas teniendo la cruel certeza de que te llevan tomando por tonto bastante tiempo.






jueves, 24 de septiembre de 2015

Sesgo de género en los Colegios de Enfermería

En nuestra anterior entrada os mostrábamos la distribución por géneros de las Juntas de Gobierno y las Comisiones Permanentes de los Colegios provinciales.
En esta ocasión os ofrecemos una información muy gráfica. Apenas en 10 de los 52 colegios observamos un porcentaje acorde con la proporción femenina en la profesión. 
En el extremo opuesto a lo deseable, es decir, hipermasculinizados, encontramos cuatro colegios y el propio CGE.
Los 38 restantes presentan un porcentaje masculino siempre por encima de la realidad en la enfermería de base.



lunes, 21 de septiembre de 2015

Tipología del poder colegial desde una perspectiva de «género» (Septiembre 2015)

La enfermería ha ostentado, desde siempre, la etiqueta de profesión «femenina». Por ello hemos pensado que comprobar el estado actual de este asunto entre los miembros de las juntas de gobierno colegiales podría resultar interesante.
      Observemos, pues, el grado de feminización de las Juntas de Gobierno de los Colegios de Enfermería y su coincidencia o no con el porcentaje de profesionales mujeres en cada provincia.
      Nos gustaría poner en relieve que de 52 provincias, solamente en 20 contamos con presidenta colegial (38,4%), mientras el total 84% de profesionales en ejercicio somos mujeres.
      Esta es la información que hoy compartimos con vosotros y nos da la impresión de que únicamente requiere esta mínima introducción, porque el resto de datos se explican solos.

 

viernes, 18 de septiembre de 2015

Una democracia secuestrada

Los Estatutos generales de la Organización Colegial de Enfermería dictan instrucciones sobre el proceso electoral a la Presidencia y el Pleno del Consejo General de Enfermería. El proceso es el siguiente (art. 21):

Convocatoria por parte de la Comisión Ejecutiva, que deberá realizarse con, al menos, 15 días de antelación a la celebración de las elecciones: «Las elecciones se celebrarán mediante convocatoria de la Comisión Ejecutiva del Consejo General, que deberá verificarse con quince días naturales de antelación a la celebración de aquéllas». Sin duda es marca de la casa esta forma de redacción oscurantista: la convocatoria «deberá verificarse» con quince días… ¿Qué significa realmente «verificarse»? ¿Tiene que «verificarse» justo 15 días antes o al menos con 15 días de antelación? Como  dijo la Reina de Corazones a Alicia, lo importante no es qué significan las palabras, sino quién manda…
Presentación de candidaturas, que deberá tener lugar en los ocho días siguientes a la «comunicación» (quédense con este término, porque es importante) de la convocatoria. Ello quiere decir que desde que se «comunique» la convocatoria habrá ocho días naturales para formalizar la presentación de las candidaturas.
      Basándose en este procedimiento, que en principio solo obliga al Consejo General, muchos colegios han adoptado, bien en sus estatutos, bien como norma de (supuesta) aplicación subsidiaria, este procedimiento. Que en sí no es malo, sino que depende de cómo se utilice: si desde un profundo sentido democrático de las corporaciones colegiales o desde una concepción caciquil.
      Conociendo la trayectoria de la mayoría de los Colegios de Enfermería, y de algunos de sus nefastos caciques locales, no es de extrañar que se haya generalizado una praxis electoral profundamente antidemocrática ya que, aunque se cumplan formalmente las exigencias legales (que no siempre es el caso: los hay más zafios), no se cumplen las exigencias mínimas que califican como democráticas a unas elecciones (también con Franco, que es un buen referente en este caso, hubo «elecciones»).
      Veamos: si un Decreto gubernamental aprobado por el órgano ejecutivo no es efectivo hasta que se publica en el correspondiente boletín oficial, que es la garantía de que se ha dado conocimiento del mismo a toda la población, una resolución convocando elecciones no es efectiva hasta que se ha dado la oportunidad a todos los colegiados de conocerla y adoptar sus decisiones, por ejemplo, presentar una candidatura alternativa a la oficial, impugnar la resolución porque incumple la legalidad, solicitar aclaraciones en tiempo y forma, etc.
      Visto lo que viene sucediendo de forma habitual en el mismo CGE, en donde el juego democrático se trabaja en unos límites controlados y en beneficio de una reelección sin sobresaltos, siempre sobre terreno seguro y que permita casi sin duda alguna que los que están sigan permaneciendo en los puestos de decisión, podemos ver que esto es lo que acaba de suceder en el Colegio de Enfermería de Palencia. El día 27 de agosto se aprueba un acuerdo de la Junta de Gobierno para convocar elecciones y dicho acuerdo se da por «comunicado» el mismo día 27 de agosto a las 18:29:14 h., con lo cual… ¡nos comemos un día del plazo!



      ¿Se publica en la Ventanilla Única, como exige la Ley sobre Colegios Profesionales en su redacción actual? No, «Disculpa, este Módulo no está Activo», es decir, como en tantos otros colegios, no existe la Ventanilla Única que exige la ley desde el 27 de diciembre de 2009:



      Al menos, ¿se publica de manera visible en la «home» de la web, por ejemplo? No: aparece convenientemente escondida, ni siquiera en el «tablón de anuncios» virtual de la web (donde sí se colgó el anuncio de la candidatura única electa), sino en la sección «Eventos», un lugar al que es difícil que quien esté interesado vaya a consultar esta convocatoria... en caso de que supiera —o sospechara— que se iba a producir.
      (En este vídeo que acaba de difundir la Asociación Enfermería de Asturias se explica muy bien y con mucho detalle el proceso).
      ¿Se comunica por correo postal a todos y cada uno de los colegiados? Hemos confirmado con numerosas personas colegiadas en el COE de Palencia que no: ni correo certificado ni sin certificar: hasta ahora, nos dicen, ningún colegiado sabía nada ni recuerda haber recibido carta, mail, sms ni notificación de ningún otro tipo.
      ¿Se informa en la página de Facebook del Colegio? Que noooo.
      ¿Y a través del perfil de Twitter del Colegio? Que no, no seáis pesaos, los tuits del colegio «están protegidos» (¿qué tendrá que ocultar tan celosamente una corporación de derecho público?) y solo son accesibles a los 160 seguidores que a día de hoy tiene el perfil, pero no a los al menos 1.054 colegiados (1.214 menos 160) que no son seguidores.

En definitiva: se aprueba por la Junta Directiva con «agosticidad» y alevosía, se  «comunica» la convocatoria, convenientemente escondida, el mismo día a última hora y exactamente 10 días después… ¡voilá, ya tenemos reelegidos a los mismos bucaneros! Bueno, bonito, barato... y seguro.

Ya sin sarcasmo, estas conductas son simplemente terribles e inaceptables y alguien con la capacidad necesaria para ello y con el deber de controlar la legalidad y el buen gobierno  de las corporaciones públicas debería hacer algo para poner en su sitio a estos tramposos.  Empezando por el Consejo General de Enfermería… Sí, ya sabemos que son los primeros que hacen trampas, pero a fin de cuentas los estatutos generales, en su artículo 24.15, asignan al Consejo la función de:

 «Velar por que se cumplan las condiciones exigidas por las Leyes y por los Estatutos para la presentación y proclamación de candidatos para los cargos de las Juntas de gobierno de los Colegios, siempre que así lo contemplen los Estatutos particulares de los Colegios o, en todo caso, cuando la legislación estatal y autonómica sobre la materia no estableciese lo contrario.»
En nuestra modesta opinión (y alguna consulta jurídica informal hemos realizado) es un claro fraude de ley y, presuntamente, un delito electoral, si no directamente una —presunta— conducta prevaricadora. De manera que, quien avale jurídicamente el proceso electoral sin haber realizado el control de legalidad, incurre en los mismos presuntos delitos y constatadas irregularidades.
      Lo dramático, más allá de esta horrible zafiedad que describimos, es que solo en los últimos meses este modus operandi se ha utilizado en los colegios de Enfermería de Cádiz, León, Granada, Cáceres, Lugo… y por el propio Consejo General, que tan bien ilumina con su ejemplo el camino a seguir para perpetuarse en el poder sin el menor sentido democrático y quitando a los colegiados, que se supone que son su razón de ser y el lugar del que emana su autoridad política y administrativa, la capacidad democrática de elegir —o no— a sus representantes legales.
      Esto es un atentado contra la democracia, especialmente teniendo en cuenta que los colegios no son asociaciones privadas a las cuales uno se apunta si quiere; y cuando se aburre, desespera, cabrea… se borra. No, porque la colegiación es obligatoria para las enfermeras y los colegios profesionales son corporaciones de derecho público y tienen, al menos en el cumplimiento de sus funciones públicas, exactamente las mismas obligaciones de legalidad que cualquier administración pública.
      Vale… ya sabemos que las administraciones públicas no son muchas veces un gran ejemplo a seguir, pero, al menos, cuando se producen actuaciones contrarias a la ley existen muchas probabilidades de que desde algún organismo de control, sea administrativo o judicial, se las persiga y castigue. En el mundo directivo colegial, sin embargo, existe una sólida cultura, alentada de facto desde el Consejo General,  de la impunidad: haga lo que uno haga, por innoble o sucio que sea (empezando por el propio presidente del Consejo General, con una trayectoria jalonada de denuncias de corrupción en los medios que con que solo el 10% fuera verdad ya sería intolerable), nunca pasa nada, especialmente porque las administraciones públicas incurren sistemáticamente en una dejación escandalosa de sus obligaciones de control de legalidad y buenas prácticas de gobierno. Afortunadamente algún caso —como el del imputado presidente del Colegio de Asturias al que seguramente seguirán en los próximos meses algunos otros, donde han sido los propios colegiados quienes han dicho basta— permite soñar con que empiecen a caer las fichas de dominó puestas en fila de los corruptos, los mangantes y los tramposos.
      Pero también hay que reconocer que esto pasa porque las enfermeras, con tan honrosas como limitadas excepciones —que afortunadamente también se dan en la escasa  estructura colegial que está «en el lado decente de la fuerza»—, pagamos nuestras cuotas y parece que no nos importa qué se hace con ellas, incluso si alguien se las queda como ha sucedido ya en unas cuantas ocasiones (por no remontarnos más en el tiempo, el anterior presidente de Murcia y, presuntamente, el  actual de Asturias, ya imputado; más las que «todos sabemos» en nuestras provincias a día de hoy y que antes o después, sin duda, acabarán desvelándose).
      Al margen de cuál sea el desenlace y sin tomar partido por ninguna de las tres candidaturas que se presentan, el contrapunto lo presenta en estos momentos el Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona, que realiza un seguimiento exhaustivo y transparente del proceso electoral, a través de un apartado específico y destacado con un banner en la «home» de la web colegial (incluidos enlaces a las web particulares de las tres candidaturas). Y sobre todo, con un plazo de presentación de candidaturas de ocho días también… pero precedido de un período entre la convocatoria y su «comunicación» de 27 días o sea, en total 35 días para poder organizarse en candidaturas alternativas, impugnar las resoluciones y actos, etc. Es decir, hacen las cosas como deben hacerse para conseguir una garantía plena de respeto a la democracia que este tipo de elecciones debe tener.
      Debería darles vergüenza a los innobles directivos del colegio de Palencia actuar de la forma chabacana y abusona con que lo han hecho. Seguramente esperaban que nadie se diera cuenta, pero no ha sido así. Ojalá la ley permitiera a los colegiados y colegiadas rebelarse contra esta forma de abuso de poder «legal» y echar a quienes de esta forma actúan... pero nos vamos a quedar con las ganas, por lo menos, 5 años más.

lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Por qué luchar por un nuevo colegio?

La Asociación Enfermería de Asturias (Proyecto #6000enfermeras) quiere colaborar con Nueva Enfermería y mostraros las razones por las que merece la pena unirse a esta cruzada, colaborar en este proyecto y empezar a cambiar nuestra realidad profesional, porque en eso consiste precisamente lo que queremos hacer en Asturias.
      Hace ya tiempo que empezamos a trabajar para conseguir un cambio significativo en nuestro colegio provincial. Quizás ha destacado más que nada la cuestión judicial por la denuncia en fiscalía. Pero nuestra lucha es anterior, ya llevaba unos años antes…       

      ¿Por qué luchamos?, ¿Por qué luchar?, ¿Merece la pena?
     
      Quizás si me lees, ni siquiera estás colegiado o quizás lo estés en un colegio que no te corresponde pero te cobra menos cuota; quizás en el mejor de los casos pagas religiosamente la cuota colegial y te desentiendes del colegio, así, sin problemas. Desconoces lo que luego pasa con tu dinero y cómo funciona tu institución, y por supuesto ni te planteas acudir a una asamblea para saber nada de esto: que no es algo que tenga que ver con tu día a día como enfermera.
      Quizás por otro lado, me atrevo a decir y no te conozco, eres una profesional comprometida y entregada a tu tarea asistencial. Si no lo eres también en la investigadora, gestora o docente es porque las dificultades en este aspecto no son menores y el techo de cristal de la profesión pesa ya como una losa.
      Quizás te quejas amargamente en el office, en el pasillo, incluso en las redes, de la situación de la profesión, de que nadie hace nada, de que no hay nada que hacer, de que no estamos unidos, de que nos machacamos unos a otros, de lo poco valorada que está nuestra profesión.
      Quizás crees que se necesitan recursos para que las enfermeras investiguen, innoven, se hagan más visibles socialmente,... porque sí, todas estas tareas pendientes requieren esfuerzo, trabajo, ilusión y también recursos.
     Pero existe la organización que debe velar por las enfermeras, que tiene recursos financieros, organizativos, legales y de representación. Es una organización que debe aglutinar a todos los profesionales, en la que la sociedad considera que debemos estar integrados, regulados e incluso controlados. Porque esa sociedad sí opina que somos suficientemente importantes para hacer una excepción a la constitución (art. 22 Libre asociación y sentencia tribunal constitucional).
      No haré mención a cómo está la situación colegial nacional, no es muy distinta de lo que pasa en nuestra provincia y que podéis consultar en nuestra web (y en este blog gracias al enorme trabajo de #nuevaenfermeria). No creo que sea esta la razón (al menos no la más importante) que nos invite a luchar, ser consciente de ello solo provoca ganas de irse, como muchos han mostrado ya públicamente.
      Pero ¿qué aportaría irse?: probablemente nada, solamente perder el patrimonio corporativo que quedaría en manos de quienes "gobiernan" nuestra profesión, sedes colegiales, activos, organización, asociaciones paralelas, y proyectos que se nutren de un presupuesto anual que rondará así a vuelapluma los 70 millones de euros, de los cuales casi 20 van a parar a manos del Consejo General de Enfermería. Además se produciría una enorme pérdida de oportunidad.

«Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos»
¿Por qué luchar?

      Pues por disponer de una organización colegial útil, que promocione la profesión, que la ayude a crecer, la proteja, la impulse y que la represente ante la sociedad. Por lograr un liderazgo real que haga de la participación de los profesionales el eje de trabajo, que no los contemple como un recurso que esquilmar sino la razón de ser.
      Porque valores como la transparencia, la participación, la innovación, la interacción o el servicio sean lo natural en nuestras corporaciones. Para que las relaciones con los colegiados (los dueños del colegio) se hagan de forma espontánea, sencilla y clara. Para que las relaciones con otras instituciones y organizaciones se hagan desde un liderazgo basado en la participación de los profesionales, atendiendo a sus intereses y a los de la sociedad en general. Todo esto en un nuevo paradigma actualizado y realmente moderno, acorde con la realidad de la profesión y los valores democráticos que la sociedad de hoy en día exige.
      ¿Te imaginas a tus representantes liderando y participando en los cambios que nuestro sistema sanitario necesita?, ¿te imaginas el colegio involucrado como pieza clave en el desarrollo de los roles profesionales de las enfermeras que trabajan en los sistemas sanitarios y socio-sanitarios, públicos o privados?, ¿te imaginas una representación que colabore y no compita con otras corporaciones, con la universidad o con las instituciones en el desarrollo de nuestra profesión?
      ¿Te imaginas redes de investigación a nivel nacional coordinadas por los colegios?, ¿te imaginas una red de profesionales expertos liderada desde los colegios?, ¿te imaginas a tus representantes colegiales en un frente común por el respeto a la profesión dentro de los servicios públicos de salud?,¿te los imaginas negociando para que la enfermería tenga acceso real a ámbitos directivos?, ¿crees posible disponer de herramientas de comunicación y encuentro que pongan en contacto a los profesionales, sociedades, instituciones relacionadas con el mundo de la Enfermería?
      ¿Te imaginas al colegio como agente de cambio en la generación y difusión de evidencia, en la promoción de buenas prácticas?, ¿y dando mayor y mejor visibilidad a la profesión con acciones concretas que presenten lo mucho y bueno que hace la Enfermería en España, que exijan la presencia de enfermeras en los ámbitos donde se toman las decisiones de estrategia y política sanitaria?. En definitiva, dando respuesta a los retos de la profesión.
      Me dirás que somos unos ilusos, que es demasiado esfuerzo y que no tenemos recursos, pero yo te digo que podemos ilusionarnos, luchar por lo que amamos y que en cuanto a los recursos, disponemos de casi 70 millones de euros anuales.
      Nosotros, en Asturias, hemos soñado esa otra realidad, pero no vamos a engañarte, los obstáculos son muchos y grandes, han ido creciendo y haciéndose fuertes a causa de años de dejadez lastrante de cada uno de nosotros.
      Ahora, después de unos años de lucha, hemos visto en ti, en cada una de las enfermeras y enfermeros, la herramienta fundamental para que nuestra profesión cambie, para que tu propia realidad profesional cambie; de nada valen las redes sociales, la lucha en los juzgados o en la prensa si cada uno de nosotros no se convence de que estamos construyendo la enfermería del SXXI.
      Sin ese compromiso personal de cada enfermera, sin participar en esta revolución, el cambio nunca tendrá efecto. Porque la situación de la profesión no la cambiará internet, un juez o un periodista; la tenemos que cambiar, la cambiaremos, las enfermeras.

Esteban Gómez Suárez.

Presidente de AEA.