lunes, 23 de noviembre de 2015

De Presidente a Presidente

El pasado día 18 en Nueva Enfermería leímos con estupor la carta que el Presidente del Consejo General de Enfermería (CGE) había dirigido a sus colegas provinciales el día anterior.
El objeto de la misma, parafraseando a González Jurado, era "compartir información y reflexiones" sobre los dos acontecimientos que en las últimas semanas han soliviantado especialmente a la enfermería española: El Real Decreto (RD)  sobre prescripción enfermera y el proyecto de renovación de los Estatutos Generales.
Con respecto a la Prescripción Enfermera, los términos que utiliza il Dottore para referirse al asunto no admiten medias tintas: Considera la norma  “una cacicada” y  “una repugnante traición del ministro”. Duras palabras, sin duda, para un RD que aún no ha sido publicado en el BOE y cuyo borrador en última instancia sufrió, al parecer, un cambio clave. Un matiz que lo complica todo mucho, ya que reduce aún más las posibilidades de conseguir un ámbito de prescripción autónomo. Pretensión muy mermada desde que se aprobó la modificación de la ‘Ley del Medicamento’ que excluyó a las enfermeras de la facultad de recetar medicamentos sujetos a prescripción médica en el ámbito de sus competencias (incluyendo, sin embargo, a odontólogos y podólogos).
Lo que más nos choca en Nueva Enfermería, sin embargo, es que ni el Presidente del CGE ni su inseparable compañero, el Secretario General del SATSE (Sindicato de Enfermería), han hecho mención alguna al curso que pretenden que realicemos obligatoriamente los 270.000 enfermeros españoles para conseguir un certificado que nos permita prescribir. Nos parece, utilizando el mismo argot que Máximo González Jurado, una traición repugnante la cometida por nuestros “representantes”, que en contra de la opinión de expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios insisten en la necesidad de certificación de unos conocimientos que poseemos desde la universidad. 


(Este informe es citado en el dictamen del Consejo de Estado sobre el Real Decreto y se lo hemos solicitado a la AEMPS utilizando el cauce legal que indica la Ley de transparencia, acceso a la información y buen gobierno, y estamos a la espera de poder disponer del mismo.)
En cuanto al revuelo generado por los #EstatutosMordaza, nos satisface comprobar que los colegios provinciales han detectado, y así lo reflejan en sus alegaciones, lo mismo que numerosas personas, colectivos y  asociaciones de enfermería llevamos denunciando desde la filtración del borrador preparado por el CGE. El régimen disciplinario y sancionador propuesto es, sin duda, desmedido e irreal.
Se nos antoja ridículo que  González Jurado personalice en sí mismo las críticas a un proyecto a todas luces inconstitucional. Especialmente cuando éstas no tienen un único origen, sino que llegan desde múltiples profesionales, colectivos y colegios provinciales.
El tratamiento que el presidente reserva a  AME (Asociación Madrileña de Enfermería Independiente) denota la intención de manipular a los lectores de su folletín, así como el menosprecio que destilan sus palabras rayando el esperpento… ¿Cómo que <<desconocemos su composición>>?. En su página web encontramos rápidamente a los miembros de la junta. ¿Desidia o ganas de desinformar?
Para finalizar, nos gustaría enviar un mensaje, tanto al Presidente del CGE como a sus colegas de los colegios que presuntamente, porque aún no sabemos ni cuántos ni cuáles son realmente, le apoyaron recientemente con su voto: si lo que pretenden es sugerir de esta manera tan pueril que el ámbito de rechazo a su incompetencia manifiesta empieza y acaba en la citada asociación, es más que evidente que no es así.
AME tal vez sea la más activa y visible, pero no es la única asociación dentro de la Enfermería de nuestro país que plantea la necesidad urgente de un cambio en la cúpula colegial estatal. Además de bastantes colegios provinciales (cada vez más), somos numerosos los profesionales que, expresándonos organizadamente en la Asociación Enfermería de Asturias-AEA, Unidos por la Enfermería-UNENF, Nueva  Enfermería, etc., o individualmente desde nuestros perfiles en redes sociales y blogs, pero sobre todo en nuestros puestos de trabajo, hemos interiorizado como nuestras las instituciones y estamos decididos a ejercer la crítica constructiva que tanto necesita nuestra profesión para crecer como tal.

Prueba de ello es la Declaración de Oviedo que pretende ser el comienzo de un punto de encuentro entre todos los profesionales que sabemos que dentro del actual marco corporativo no es posible dar salida a las aspiraciones y solución a los problemas de la Enfermería y a los nuestros propios.

martes, 17 de noviembre de 2015

¿Qué más tiene que pasar?


El 30 de octubre, varias asociaciones y grupos de enfermeras, publicamos simultáneamente un comunicado en relación con el proyecto de nuevos estatutos que el Consejo General de Enfermería (CGE) se ha sacado de la manga. Se impulsó, a la vez, la campaña #StopEstatutosMordaza en RRSS. Podéis leerlo aquí y comprobaréis que hablábamos del plazo de 20 días naturales que el Consejo daba a los colegios provinciales para presentar alegaciones.
Pues bien, ese plazo ha concluido y, según la información de la que disponemos, hay 5 Colegios Oficiales de Enfermería (COE) que han presentado formalmente alegaciones. Son Murcia, Barcelona, Madrid, Valladolid y Navarra. Pinchando en el nombre, podéis leer el documento enviado por cada colegio.
Según los últimos datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyas fuentes son los Colegios Oficiales de Enfermería, a fecha 31 de diciembre de 2014, en España éramos 274.817 enfermeras colegiadas, repartidas en 52 colegios provinciales de la siguiente manera:


Total
TOTAL
274817
Andalucía
38407
Almería
2931
Cádiz
6961
Córdoba
4335
Granada
3016
Huelva
2113
Jaén
3629
Málaga
5357
Sevilla
10065
Aragón
8215
Huesca
1360
Teruel
970
Zaragoza
5885
Asturias, Principado de
6722
Balears, Illes
6098
Canarias
11363
Palmas, Las
6016
Santa Cruz de Tenerife
5347
Cantabria
4167
Castilla y León
16476
Ávila
1049
Burgos
2276
León
3010
Palencia
1214
Salamanca
2524
Segovia
834
Soria
710
Valladolid
3638
Zamora
1221
Castilla-La Mancha
11242
Albacete
2534
Ciudad Real
3368
Cuenca
1180
Guadalajara
1072
Toledo
3088
Cataluña
49042
Barcelona
39655
Girona
3307
Lleida
2305
Tarragona
3775
Comunitat Valenciana
25524
Alicante/Alacant
8510
Castellón/Castelló
3015
Valencia/València
13999
Extremadura
6924
Badajoz
3838
Cáceres
3086
Galicia
13954
Coruña, A
6216
Lugo
2302
Ourense
1485
Pontevedra
3951
Madrid, Comunidad de
47099
Murcia, Región de
5618
Navarra, Comunidad Foral de
5321
País Vasco
15677
Araba/Álava
2596
Bizkaia
8025
Gipuzkoa
5056
Rioja, La
1978
Ceuta
463
Melilla
527

Los 5 colegios que han presentado alegaciones al proyecto de estatutos representan pues, a 101.331 colegiados: casi el 37% del total.
               

Valladolid
3638
Barcelona
39655
Madrid, Comunidad de
47099
Murcia, Región de
5618
Navarra, Comunidad Foral de
5321
TOTAL
101.331


Quizá penséis que es una cifra pequeña y que, dado el absoluto despropósito que el proyecto supone, todos los colegios, o la gran mayoría de ellos, deberían haberse posicionado claramente en contra de esos estatutos. No solo por lo que supondrían de coartación de algunos derechos fundamentales de los colegiados y de la libertad de las asociaciones enfermeras, sino porque con ellos el CGE pretende otorgarse legitimidad para inmiscuirse en el funcionamiento ordinario de los colegios provinciales, asumiendo funciones que corresponden a estos.
Sin embargo, cualquiera que haya seguido mínimamente la trayectoria de los colegios provinciales de enfermería con respecto al CGE, sabrá que el hecho de que los representantes de casi el 37% de las enfermeras colegiadas le planten cara en algún tema... es un hito, dado que pocas veces con anterioridad ha sucedido algo parecido.
También sabemos de iniciativas de colegiados de diversas provincias (Cantabria, Asturias, Zaragoza, Málaga, etc...) que, individualmente o en grupo, han ido a su colegio a presentar alegaciones para que éste las tramite y las haga llegar al Consejo, a lo que estatutariamente están obligados según el artículo 9.k de los actuales Estatutos Generales.
Resulta atronador el silencio de los 47 colegios restantes y, muy especialmente, el de algunos en concreto. ¿Creen acaso que un tema como este no les afecta a ellos y, sobre todo, a los colegiados a los que representan?, ¿no les parece suficientemente grave el tono general del proyecto?

¿Qué más tiene que hacer el CGE para que las enfermeras nos levantemos de una vez?